sábado, junio 11, 2005

El trabajo sucio

Estaba un servidor apoltronado en su sillón, al borde de la inconsciencia, cuando sonó el teléfono. Un señor muy amable y simpático me dijo que llamaba del Corte Inglés. Quería tomar las medidas de mi cuarto de baño para colocar una mampara. Le respondí que sin problemas, que alguien habría en casa. El tipo me prometió presentarse en lo que tardase en llegar desde Badajoz. Aparqué al tío de las mamparas en lo más recóndito de mi subconsciente y seguí en el sillón tranquilito. Al cabo de un cuarto de hora, sentí la llamada de lo salvaje. Decidido y confiado, agarré el periódico y me dispuse a mi sacrosanta acción. Pasada la sección de deportes (siempre al final de los diarios), sonó el timbre... El tipo de las mamparas, me dije acongojado. Salí escopetado del baño, espero que bien limpito, y le dije a mi hermana de 12 años que le atendiese. La pobre no sabía muy bien de que iba aquello, pero como soy de naturaleza cobarde y mezquina me agazapé en mi habitación a esperar. Oí voces desde el pasillo y al abrirse la puerta del baño unos sonoros "¡buuf!" aullados por el pobre tipo de las mamparas. Los "buufs" se estuvieron oyendo un buen rato. Hasta que no oí la puerta de la calle cerrándose no tuve valor para salir de mi escondrijo.
Así que si usted, señor de las mamparas lee esto, por favor, le ruego que no me guarde rencor, fue sin querer. Y recuerde, podría ser peor, podría llover... caca.

viernes, febrero 18, 2005

Aviso para navegantes

Dicen que la universidad es un paso importante para convertirse en un adulto. Miles de esperanzados padres mandan a sus hijos a una nueva ciudad. Esa ilusión paterna por que los hijos lleguen a ser alguien el día de mañana, ¿hay alguien que no la haya sufrido en sus carnes?
Aunque debajo de dicha esperanza paterna está el ansia de los respectivos padres por sacudirse de encima al vástago de turno. Un padre nunca lo reconocerá, pero es tan cierto como que 2 y 2 son 4.
Quien más y quien menos acaba terminando su carrera, pero existen los casos de los que volvemos de la universidad con el rabo entre las piernas. Por unas causas u otras el grifo se cierra y te vuelves derechito a casa. Allí te esperan tus padres, iracundos, decepcionados, soltando frases hirientes, tales como : "si hubieses estudiado...", "con las oportunidades que has tenido...", "¡con lo inteligente qué eres!", etc. Amén del cabreo lógico por la pasta que se han dejado en tu inconclusa educación, está el motivo oculto; tener que volver a aguantarte.
Es una reacción lógica y comprensible, ni los padres quieren tener que soportar de nuevo 24 horas al día al retoño de nuevo y viceversa. Las riñas, broncas, amenazas, chillos, etc, paternas son el pan nuestro de cada día. Luego el dolido ex-universitario, tampoco es que esté anímicamente bien. Eso se traduce en que toda reprimenda paterna les entre por un oído y les salga por el otro, peleas con los hermanos (pequeños mayormente) y la incertidumbre sobre qué será ahora de sus vidas. No es que cuando se esté en la universidad se tenga eso muy en cuenta, siempre se deja para otro día.
Así que padres con hijos universitarios: sean sinceros con sus hijos y con ustedes mismos; dejen a sus criaturas estudiando fuera. Ellos vivirán una aventura sin parangón y ustedes tendrán más tiempo para ustedes mismos, no soportarán riñas entre hermanos,...¡Serán más felices y sus hijos también! No se priven, ¡dejen a sus hijos en la universidad!, keep your sons at the University!
Y de paso, ¡devuélvanme a la universidad!

lunes, febrero 14, 2005

Una nueva ciberimpostura

Al fin la Bestia ha despertado. Se acabaron las pueriles burlas de mis amigos. Finalmente, después de tres meses, he decidido embarcarme en esta absurda y caótica aventura de los blogs. Antes de nada, quiero que sepan que este demoníaco invento me parece el fin de las relaciones humanas. Con la excusa de que hay que modernizarse, he sido arrastrado al lado más siniestro de la red. Huelga decir que esto del blog me parece una futilidad y una pérdida absoluta de mi tiempo. ¿Por qué de entre toda la basura de la red, va a decidirse el personal por MI basura? Señores, seamos serios, no ofrezco porno gratis, ni contactos con bellas señoritas extranjeras ansiosas de regularizar su situación. Tampoco quiero mentirme a mí mismo, se perfectamente que esta bazofia cultureta y agresiva solo la leerán mis colegas, y no todos. Pero puedo prometer y prometo delirio, sandeces a precio de saldo, historias sonrrojantes, situaciones absurdas y muchas palabras malsonantes. Desde mi cibernética tribuna verteré mis más hirientes palabras sobre todos aquellos que se lo merezcan (y que no son pocos), podran conocer ustedes a mis amiguetes, familiares, compañeros de clase y a un servidor en la tragedia de lo cotidiano. Así que prepárense para un viaje sin retorno a un mundo oscuro e incoherente, despídanse de sus seres queridos y agárrense porque viene curvas.

sábado, noviembre 20, 2004

Una vida horrible

Hoy ha sido otro día horrible en mi vida horrible. Odio a todo el mundo. Todos son tontos menos yo. ¡Tontos, tontos y más que tontos!

Estoy tan cansat...

¡Oh, Dios, devuélveme a la Universidad!